Queridos lectores.

Todos tenemos un pasado y un futuro.
Por supuesto todos tenemos un regalo, el presente.

El pasado quizás es más tangible, porque es la voz de nuestra experiencia, es nuestro aprendizaje vivencial, es nuestro equipaje, es casi lo que somos.

El futuro es más intangible, porque es la voz de nuestros deseos y anhelos, de nuestros proyectos e ilusiones, es nuestra experiencia virtual, es casi lo que vamos a ser, o queremos ser.

Pero lo más importante del pasado, del presente y del futuro, es cómo nos comportemos nosotros hacia esas entidades temporales, nuestra actitud.

Y por supuesto no os voy a dar un sermón sobre cómo debéis actuar ante el pasado, si debéis aprender de él, ni cómo disfrutar el presente, o cómo gestionar el futuro, no, simplemente, debajo de éstas líneas os voy a dejar una imagen, que contiene una tarea, aunque también es un consejo, claro, un gran consejo, y un gran quehacer para la vida cotidiana.

Adoptar ésta actitud será muy sano para vuestra higiene y salud mental.