Perdonar, dar y creer en ti compone un tríptico que te hará más feliz.

ojo-y-tres

Cuando uno acopia resentimientos o incluso odio a los demás, es imposible ser feliz. Así, lo mejor del perdón no es que libere al “culpable” de su culpa, sino que te libera a ti de un sufrimiento.

Cuando uno aprende a dar sin esperar nada a cambio, es más feliz, se siente mejor, algo dentro de nosotros nos lo dice. Si entregamos amor, recibimos amor, si propinamos odio, obtenemos odio.

Cuando creemos en nosotros mismos, sentimos paz mental, desparecen el miedo y la duda.

Cuelga esta tablilla de tres partes en tu vida, en tu cotidianidad y en tu actitud, y verás el cambio.

“Cuando perdonamos nos hacemos superiores a nosotros mismos”.

Doménico Cieri Estrada

“Quien da todo, quisiera dar más”.

 José Narosky