Estimados lectores.

Hay personas seguras de sí mismas y personas inseguras.

Es importante diferenciar entre personalidad insegura y situación de inseguridad, que es más bien cuando uno se enfrenta a circunstancias en las que no sabe muy bien qué hacer porque éstas sean sobrevenidas y sobre todo, nuevas.

Las personas inseguras, es decir, que tienen éste rasgo como componente de su personalidad, lo son debido a traumas, desprecios o faltas de cariño, especialmente durante la infancia, o que hubieran sido sobreprotegidos por sus padres, cuya visión de la vida siempre es un continuo temor a los demás y a los continuos peligros que nuestra sociedad presenta.

Las personas inseguras pueden caer en el alcoholismo, la drogodependencia y demás adicciones que a la larga pueden acarrear problemas graves de salud mental.

Ser seguro de sí mismo significa sobre todo conocerse bien, saber dónde están nuestros propios límites, conocerlos, también nuestras habilidades y explotarlas, y por supuesto, conocer un poco nuestro propio comportamiento ante diversas situaciones de estrés o no.

Si conocemos nuestras capacidades y limitaciones, y obramos siempre en consecuencia y en coherencia con ellas, se puede decir que somos personas seguras de nosotras mismas.

El coaching puede ayudar a paliar e incluso a transformar una personalidad fundamentalmente insegura en una más asertiva, más social, más resolutiva y con mejor autoconcepto.

Esto es fundamental para prevenir ciertas patologías mentales y psicosociales que pueden hacer de nuestra vida un continuo displacer.

Tu coach te mostrará tu verdadero yo, te conocerás en detalle, y a partir de ahí, irás construyendo un concepto mucho mejor de ti mismo, con unos resultados excelentes en todos los aspectos de la vida, te ayudará a vencer la timidez, y todo eso te hará una persona más feliz, seguro.