Cuando estamos experimentando una emoción que no nos gusta, no podemos vencerla a base de razón.

Nuestro cerebro está compuesto por tres partes diferenciadas en cuando a edad y funciones.

La parte más antigua es el sistema reptiliano que se encarga de nuestra supervivencia, es la parte más primitiva que nos ayudó a sobrevivir. Tras el sistema de supervivencia, nació nuestro sistema límbico o cerebro emocional que es el encargado de nuestras emociones y, finalmente, nació nuestro Neocórtex o sistema racional.

Imagínate que vas andando y de repente un coche se abalanza sobre ti. Lo primero que harás será saltar hacia un lado o intentar esquivarlo (sistema reptiliano), seguidamente te invadirá una emoción y con ella le dirás algunas cosas un tanto desagradables al conductor (sistema límbico), finalmente razonarás qué es lo que verdaderamente ha ocurrido (sistema racional).

Una de las razones por las que no puede vencer la emoción porque la parte del cerebro que rige las emociones es más antigua y tiene más poder en el sistema general. Si quieres luchar contra una emoción, genérate otra emoción más válida y utilízala.

 

Autora: Eva de la Coba