paz interior

¿Dónde está mi paz? ¿Dónde la habré dejado?

 

Creo que la he perdido…

 

¿Qué ha pasado? ¿Qué ME ha pasado?

 

Hace poco asistí a un taller que hablaba de esto, de recuperar nuestra paz interior. Si tenemos paz podemos afrontar casi cualquier cosa.

A mí me recordaba que debía ser algo parecido a tener un súper poder. Como si fuera un escudo que nos protege y nos hace enfrentarnos a todas las situaciones cotidianas de la vida con la actitud correcta, la que nos ayuda a conseguir mejores resultados, la que nos proporciona calma y serenidad para vivir el día a día. Eso a la fuerza tiene que ser un súper poder, pienso yo…

Pero claro, tener paz en todo momento no es nada fácil. Ni siquiera en algunos momentos.
Mantener un estado de paz y serenidad cuando discutimos con alguien, cuando sufrimos una situación injusta o cuando tenemos un gran problema, es treméndamente difícil.

Aún así, no creo que sea imposible. Quiero decir que si pienso en las situaciones personales en las que mi espíritu, mi alma o mi ser (como quiera llamarlo cada uno) han tenido un momento de paz, tengo que reconocer que los problemas eran solucionados con mucho mejor resultado.

Supongo que no sucedía por casualidad. Estoy convencida que una buena actitud es fundamental para afrontar cualquier situación. Enfocar las cosas desde un punto de vista positivo es básico para encontrar la mejor solución a cada problema. En esto creo firmemente.

Pero todo requiere entrenamiento, práctica, esfuerzo… Sólo así conseguiremos buenos hábitos y por tanto aumentar esos momentos de paz para que cada vez sean más frecuentes. Y sean tantos que puedan unirse hasta alcanzar un estado lo más generalizado posible de paz con uno mismo.

¿Qué te parece la idea? ¿Lo ves posible?

Haz memoria. Intenta recordar situaciones complicadas que viviste desde una posición de paz, de calma, de serenidad… ¿Cuál fue el resultado?

Tener paz, te empodera. Te hace fuerte porque tienes una sensación de estar en la posición adecuada para encarar e intentar resolver los problemas que aparecen.

Sentir paz es sentir que yo puedo. Es pensar con claridad lo que quiero o tengo que hacer e ir en la dirección correcta.

La paz interior es algo más que un momento en la playa mirando el mar en calma o escuchar las olas de fondo. Estas circunstancias contribuyen a una relajación y a un estado de calma, no cabe duda. Y cuántos más momentos como éstos tengamos, mejor nos sentiremos. Pero la paz interior creo que es otra cosa.

La paz interior es tuya, propia. No depende de nadie… O sí, si dejamos que así sea… Cuando depende de otra persona, de circunstancias externas, es cuando decimos: “¿Dónde está mi paz? ¡La he perdido!”

Pero hay que reconocer que no siempre somos capaces de mantenerla. A veces la sensación que nos invade es que alguien me la ha robado o mejor dicho, me la he dejado robar.

Y aunque el resultado es el mismo, perdemos nuestra ansiada paz, sentimos que se ha escondido en algún lugar y no sabemos dónde está. En esos momentos creemos que solo podemos esperar a que aparezca de nuevo por sí sola.

Pero esto no es así. El verdadero mérito es salir a buscarla, intentar recuperarla haciendo memoria como si de un camino se tratase para ver dónde la dejamos. En qué cuneta se cayó y no nos dimos cuenta de que se perdía…

Es un esfuerzo, a veces titánico, pero debemos hacerlo. Hay que luchar por recuperar nuestra paz, aquella que nos beneficia y necesitamos.

Y me doy cuenta que mi paz no es imperturbable como me gustaría. Ni tan fuerte e inalterable como yo creía.

Mi paz es frágil y se esconde en algún lugar. Sé que la tengo porque la he tenido, pero a veces desaparece y me deja en un desamparo terrible. Me hace pequeña y vulnerable. Aunque de igual manera sé que puedo conseguirla porque la tengo a veces, en pequeñas dosis, en pequeños trocitos.

Aún así, voy a salir a buscarla, a buscar más y mejor dónde está mi paz. Estoy segura que me espera y se alegrará de verme.

Volverá a mí. Me esforzaré por recuperarla en todas las dosis que sea posible y cuantas más consiga, mejor.

Quizás tarde un poco… Pero lo conseguiré porque mi paz ES y EXISTE dentro de mí.

“La persona que no está en paz consigo misma, será un persona en guerra con el mundo entero”
MAHATMA GANDHI

Autora: Miriam Hernández Cruz

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