habilidades blandasÉxito y felicidad son palabras muy usadas hoy en día, todos queremos ser personas felices y exitosas.
Pero…¿de qué depende él éxito? Aquí existen posturas antagónicas:

Algunos piensan que el éxito es sinónimo de suerte, esa pizca de fortuna y buena estrella que tienen determinadas personas, otros en cambio, que es el fruto del trabajo y sacrificio, de fracasar, aprender y desaprender.

 

¿Estamos preparados para enfrentarnos al futuro que viene? Que ya está aquí.

Como seres humanos que somos, nuestro cerebro reptiliano tiene miedo. Queremos huir de una sociedad que creemos nos dejará en blanco, sin trabajo para poder cubrir las necesidades primarias y secundarias.

Vemos como una amenaza a la Inteligencia Artificial. Creemos que los robots nos suplantarán en nuestros puestos de trabajo, y, en muchos casos eso ocurrirá, pero para bien. Las máquinas nos aliviarán los trabajos rutinarios tales como la recogida de basura o la atención de las cajas de los supermercados. Pero lo que no podrán hacer es tomar decisiones con criterio propio, empatizar con una persona, desarrollar la inteligencia emocional o ser creativos, habilidades propias del ser humano.

Uno de los socios de Linkedin afirmó que en el 2020, a las empresas ya no les importará tanto los títulos universitarios y no universitarios, sino las habilidades.

Las habilidades duras son aquellos conocimientos sobre un tema específico que aprendemos en el instituto o en la universidad, idiomas destrezas, que nos permitirán desempeñar determinadas tareas o brindar soluciones a problemas técnicos.

habilidades blandas

En cambio, las habilidades blandas están asociadas a las aptitudes del candidato como la inteligencia emocional, la toma de decisiones o el trabajo en equipo, elementos que permitirán resolver las crisis que se presenten en las organizaciones.

Una de las habilidades blandas más requeridas por los empleadores es la creatividad. La relacionamos con lo artístico: escritores, pintores, músicos, pero nos equivocamos, ya que es la capacidad de generar ideas o conceptos y todos somos capaces de hacer cosas nuevas, de ser creativos.

Cuando íbamos al jardín de infancia lo éramos… inventábamos dibujos, quizás sin sentido para los adultos, juegos que sólo entendíamos nosotros y nuestros pares, con reglas únicas que respetábamos a rajatabla. A medida que vamos creciendo y entrando en ese nuevo mundo: el de los adultos perdemos espontaneidad y creatividad.

Desde el principio de nuestra historia, la creatividad le ha permitido al hombre evolucionar, encontrando soluciones a diversos problemas, con el pensamiento lateral, concepto del psicólogo Edward De Bono, podemos desarrollarla.

Otra habilidad blanda imprescindible es la flexibilidad cognitiva que favorece la adaptación a los cambios, ajustando el pensamiento a nuevas situaciones.

Por último, no quería dejar de mencionar la inteligencia emocional. Es la capacidad de gestionar las emociones, que contribuye a mejorar las relaciones interpersonales y por ende, nuestra calidad de vida.

El protagonista de acrecentar todas las habilidades que nos harán exitosos es el cerebro y por eso, las Neurociencias han llegado para quedarse…

Autora: Patricia Murphy Doyle

Web: http://www.pmurphydoyle.com/