Algunas de las habilidades que busco  desarrollar en todos mis clientes en el proceso de coaching es que aprendan a venderse a sí mismos, la mayoría de la gente no sabe enumerar sus cualidades en una entrevista de trabajo, por esta razón considero fundamental estos principios y es una de las claves del éxito.

 

Venderse a sí mismo

Existen varias maneras de venderse, profesionalmente hablando; nos centraremos en venderte a ti mismo, bien sea para una entrevista de trabajo o alcanzar ese proyecto o cliente que tanto estás buscando, si te interesa la temática, seguramente habrás leído libros de ventas o has hecho cursos, pero ningún libro nos  enseña a  vendernos a nosotros  mismos.

En  una entrevista eres tú quien se vende o promociona para la empresa que busca un candidato, debes tener en cuenta que tú eres tu mejor activo, saber venderse en una entrevista o cuando buscas algún proyecto es un arte que todos pueden aprender, porque no importa lo que vendas, lo importante es venderte a ti mismo, tu carisma, tu don de gentes, sino  no sabes venderte a ti mismo, sino eres capaz de dejar una huella en tu clientes o en tu entrevistador, de influir sobre ellos de alguna manera positiva, no llegarás al objetivo que es encontrar el trabajo que estás buscando.

Os dejaré algunas  pautas básicas de cómo venderse a uno mismo, aplicable no sólo a comerciales, también son válidas para entrevistas de trabajo, para vender un proyecto o un servicio, para influir positivamente en nuestro entorno o simplemente para ganar amigos.

La sonrisa es capaz de concretar una cita o cerrar un trato y no cuesta nada, si quieres impresionar, la sonrisa es una forma muy rápida de acercamiento.

Un apretón de manos denota energía y seguridad  aunque trata de no pasarte de entusiasta al apretar.

Infórmate bien antes de hablar, si vas a una entrevista, infórmate de la empresa a la que vas, a lo que se dedica y trata de leer toda la información que puedas encontrar.

Conócete a ti mismo, que no te sorprendan  preguntas acerca de ti mismo, conoce muy bien tu Currículo, que es lo que quieres hacer de verdad y cuáles son tus motivaciones, a la hora de elegir un candidato para un trabajo es importante la formación y la motivación, pero eso no lo es todo.

Cuando hablo con  directores de Recursos Humanos o directores de departamento les pregunto cuáles son los criterios que han usado para elegir a su personal y la mayoría me responden que más allá de la experiencia  o formación del candidato, vieron algo más en ellos, alguno me ha comentado que la experiencia es importante pero en lo que más centran su atención es en la actitud y la motivación, esa motivación puede darte un empujón para encontrar trabajo.

La experiencia

Si es tu primer trabajo y no tienes experiencia, habla con el entrevistador de tus habilidades, donde has estudiado, de las asignaturas que más te llamaron la atención, es importante comentar si has hecho alguna labor social o voluntariado, si escribes algún blog, ten en cuenta que cualquier habilidad es valorada y hará que el entrevistador vea en ti ese “algo más” que te diferenciará del resto de los candidatos.

Si no has trabajado antes y te interesa un trabajo por la vivir la experiencia o la empresa puedes valorar no trabajar solo por el salario, si no tienes experiencia, trabaja para tenerla, eso es algo que debe motivarte, trabajar en alguna empresa determinada o en un puesto determinado que no esté bien remunerado puede ayudarte en futuros empleos, ya que te formarán y te harán crecer como profesional.