¿Para qué lideras? ¿Cuáles son tus mayores obstáculos a la hora de comunicarte con tu equipo? ¿Qué áreas de mejoras tienes? ¿Cuál es tu mayor fortaleza? ¿Sabe tu equipo el motivo de tu liderazgo?

 

Estas preguntas y muchas más son las que todo líder o cabeza de equipo debería saber contestar sin pestañear si lo que se pretende es tener un equipo cohesionado y de alto rendimiento, si lo que se pretende es explotar todos los recursos y talentos del guía de la organización.

 

Puede existir un equipo sin líder, pero no puede existir un líder sin equipo, recordemos que un líder está al servicio de su equipo y no al contrario. Recordemos, además, que un verdadero líder es aquel que ha sido escogido por su equipo en base a un motivo en particular, con un “para qué” específico, ya sea darles las respuestas o soluciones que buscan o conducirlos hacia el éxito.

 

A continuación te exponemos una serie de habilidades que todo líder quiere poseer para convertirse en un líder consciente, un líder que antes de liderar a su equipo se ha liderado a si mismo.

 

  • Consciencia para reconocer y aceptar sus virtudes y defectos y en base a ellos establecer los planes de acción para la transformación. Resulta importante ese reconocimiento a los ojos del equipo, es decir, que sea consciente que su equipo ve sus errores incluso antes que él mismo y reconocerlos y admitirnos ante sus compañeros creará un clima de confianza y comprensión óptimo.

Un líder es una persona de carne y hueso y por ello, VULNERABLE. En la medida que admita su propia humanidad su equipo la reconocerá y validará.

 

  • Sabe comunicar y, más importante, escuchar. Un líder consciente sabe escuchar a su equipo en la medida que se escucha y respeta a si mismo. La mayoría de los problemas que se dan en los equipos son aspectos comunicacionales, ya sea en la ejecución del trabajo, como en la transmisión de información, visión o valores. Resulta lógico deducir que un líder tendrá grandes dificultades a la hora de escuchar las necesidades de otros si no se escucha a si mismo, si no atiende a sus propios valores o necesidades, y esto es algo muy frecuente en el liderazgo.

 

  • Confía en sus capacidades y las de su equipo. Resulta del todo evidente que si un líder no confía en si mismo difícilmente podrá depositar esa confianza en alguien externo a él.

 

En definitiva, un líder consciente es aquel que se lidera a si mismo antes de liderar a los demás. Escucha, comunica, confía y refuerza a su equipo ya que antes lo ha hecho consigo mismo.