Hace ya tiempo de las tumbonas, del espacio para no hacer, para no pensar. Volviste a la rutina, al tráfico, a la crispación mañanera que, a mí, al menos, no deja de sorprenderme. Las hojas empezaron a caer, y así, casi sin sentirlo, los meses han pasado desde ese momento en el que te marcabas nuevos objetivos personales y profesionales, ¿o fueron solo los profesionales?

 

¿Recuerdas los tuyos de principio de año?

 

¿Ir más al gimnasio o estar más en forma?  ✅

¿Bajar de peso o estar más san@? ✅

¿Atender menos reuniones familiares o aprender a expresar mis necesidades?✅

¿Escuchar menos quejas este año o decidir ser más responsable de mi vida? ✅

Sonreír más o enfadarme menos ✅

Acercarme a más personas corcho y a menos personas plomo  ✅

Dejar de escuchar noticias o leer más ✅

Volver antes a casa para conciliar mejor ✅

Preguntarle a mi pareja qué necesita de mí o Decirle qué necesito yo de ella/él ✅

Manejar mejor mis emociones o repetir menos patrones ✅

Sorprender a la gente que quiero ✅

Regalarme tiempo a solas ✅

Decir te quiero más a menudo ✅

Observar a mis hijos sin trasladarles mis miedos ✅

Permitir que la gente de mi alrededor exprese su talento y su creatividad ✅

Emitir menos juicios y menos quejas ✅

 

 

 

Y ¿cuántos de tus objetivos has cumplido?

 ¡Enhorabuena si lo has hecho!, estás entre una pequeña minoría.

¿Qué te ha funcionado para lograrlo? Seguro que puedes emplear ese sistema para lograr otras muchas cosas en tu vida.

 

¿Para cuántos de ellos trazaste un plan de acción, una rutina? Sí, lo siento, esa rutina que tanto detestamos a veces, o amamos si nos ayuda a organizar nuestra vida, depende, es la que convierte un objetivo en una realidad.

 

Y, claro, una de las preguntas favoritas de una coach como yo, ¿la adivinas?

Del 1 al 10, ¿cuál era tu nivel de compromiso con ese objetivo?

Y si no era un 10, ¿qué necesitabas para comprometerte al nivel máximo, de 10?

 

En los años sesenta se hablaba de 21 días, ¿qué buen número verdad? Primo, múltiplo de 7, unas décadas más tarde, estudios como el de Jane Wardle de University College of London, y publicado por el European Journal of Social Psychology (40, 998–1009 (2010) https://centrespringmd.com/docs/How%20Habits%20are%20Formed.pdf

el primero en investigar el proceso de formación de un hábito, nos advierte que son necesarios más días para conseguir establecerlo ¿66?, un número no tan agraciado… o incluso 90 días, un cuarto de año. La primera motivación se va desvaneciendo con los días, y favorecer la asociación entre el nuevo hábito y las consecuencias, señala este estudio, es lo esencial.

 

Un cuarto de año necesitamos para establecer una rutina en la que nos pasamos pensando otro cuarto del año anterior, y, posiblemente, un cuarto del siguiente, preguntándonos por qué aún no lo hemos conseguido. Y ya llevamos 3 años con esos mismos objetivos. ¿3? ¿7?  ¿66? ¿90?

 

La buena noticia, sí, había una buena noticia, es que los cambios se producen mucho mas rápidamente cuando dispones de las herramientas necesarias. No hablo de fórmulas mágicas, aunque sí, algo de magia sí que hay.

 

Programar tu cerebro, tus palabras, enfocar y priorizar, te permite caminar hacia esos objetivos con más rapidez, más seguridad, y más éxito.

 

Cuando has pensado en bajar diez kilos ¿te has visto con esa imagen? ¿te has sentido más liger@? ¿Has visto tu armario renovado porque mucha ropa ya se ha quedado grande? ¿Has sentido tu espalda más erguida porque ya estás más en forma? ¿Te has sentido con más energía por haber aligerado tu peso?

 

Va llegando la hora de pensar en los objetivos del próximo año, 2020, ¡qué buen número! Uno antes de 21, sí, repetido, también. Será un año de muchos cambios, tú decides cuáles van a ser los tuyos, cómo los consigues, y cuánto tiempo quieres tardar. Hazte una lista, agenda esa rutina, ya sabes, más de 21, menos de 90, visualiza ese objetivo conseguido, enfoca, prioriza, programa, decide las palabras, los pensamientos y las emociones que te llevan a la acción. Escríbelo, dibújalo, haz un proyecto creativo familiar en un poster, con pegatinas, purpurina, guerreros, estrellas.  Enséñale a tus hijos cuál es tu compromiso contigo mism@. E incorpora alguna de estas expresiones a esa agenda, póster o espejo.

 

 

Este año 2020:

Expresiones que consiguen objetivos:

Voy a …………………………………………………………………………………………………………………………….

Quiero……………………………………………………………………………………………………………………………

Elijo………………………………………………………………………………………………………………………………..

Decido……………………………………………………………………………………………………………………………

Hago………………………………………………………………………………………………………………………………

Visito……………………………………………………………………………………………………………………………..

Consigo………………………………………………………………………………………………………………………….

Descubro……………………………………………………………………………………………………………………….

Termino…………………………………………………………………………………………………………………………

Participo…………………………………………………………………………………………………………………………

Dejo de ………………………………………………………………………………………………………………………….

 

 

Expresiones que NO consiguen objetivos:

  • voy a ver si…,
  • voy a intentar…,
  • me gustaría…
  • debería…

 

Espero que sean menos de 90, que lo consigas este año, y si lo haces en 21, ¡compártelo!

 

Autor: Mercedes Caballer Dondarza