autoestima

¿Nos queremos a nosotros mismos? Es una pregunta obvia, a la que seguramente todos los que estéis leyendo este artículo contestaréis afirmativamente.

 

Pero permitidme que insista ¿verdaderamente os queréis a vosotros mismos? Me imagino la cara de perplejidad que ponéis ante mi insistencia. Es la misma que ponen mis clientes y las personas que asisten a las formaciones.

 

A todos los que hayáis contestado que sí y que estéis tentados de no seguir leyendo este post, os invito a que os hagáis las siguientes reflexiones:

 

Si me quiero….

¿Por qué antepongo las necesidades de los demás a las mías propias?

¿Por qué siempre digo que SI cuando a veces querría decir que NO?

¿Por qué no defiendo mis intereses y pongo límites?

¿Por qué no me hago respetar y aguanto los sarcasmos de ese compañero de trabajo, amigo, vecino o quien quiera que sea que me haga sentir mal?

¿Por qué me conformo con llevar una vida que no me satisface?

¿Por qué no persigo mis sueños?

¿Por qué no cuido mi alimentación ni  hago ejercicio físico para gozar de buena salud?

 

Y podría seguir con más preguntas. La cuestión es ¿cuáles han sido tus respuestas? ¿Sigues pensando que realmente te quieres?

 

El verdadero significado de la autoestima

Lo que ocurre es que “Autoestima” es una palabra que de tanto utilizarla, ha perdido su auténtico significado. Todos pensamos que autoestima es quererse a uno mismo y, en strictu sensu, es cierto. Si nos ceñimos a esta definición,es normal que contestéis que sí que tenéis una buena autoestima.

 

Todos nos queremos a nosotros mismos, ¿cómo no vamos a querernos? Pero la realidad es que conozco a muchas personas que afirman quererse a sí mismas, pero en cambio se dejan manipular o humillar por otras personas, no cuidan de su salud, tienen conductas de riesgo, se resignan a llevar una vida que les hace infelices, renuncian a sus sueños, no se consideran merecedoras del éxito,… pero en cambio, afirman que se quieren. ¿Os suena? ¿Cómo podemos querernos y no poner límites o luchar por nuestros sueños o cuidar de nuestra salud?

La clave está en que el término Autoestima o “quererse a uno mismo” tiene un significado mucho más profundo porque implica un compromiso con nosotros mismos, lo que significa responsabilizarse de nuestra persona y de nuestra felicidad.

 

La auténtica autoestima significa la decisión de liderar nuestra propia vida, comprometiéndonos con nuestra persona en todos los aspectos: físico, mental, emocional, espiritual con la finalidad de sentirnos felices y realizados en todos los ámbitos de nuestra vida, siendo la mejor versión de nosotros mismos.

 

¿Cómo lograr una buena autoestima?

La autoestima empieza a forjarse en la infancia a través de la relación y feedback que tenemos de nuestros padres y adultos de referencia. Si nos sentimos queridos, protegidos, apoyados y valorados por nuestros progenitores, nos consideraremos merecedores de amor y construiremos una imagen positiva de nosotros mismos.

Por el contrario, si recibimos críticas, si nos comparan con nuestros hermanos o con otros niños o niñas, si nos sentimos desatendidos o si recibimos un amor condicionado con frases del tipo: “Papá o mamá estarán muy contentos contigo si recoges la habitación” o “Eres un desastre y nunca conseguirás nada, ya no sé qué hacer contigo”,… la imagen que construiremos de nosotros mismos será negativa y nos convertiremos en adultos con una pobre autoestima.

 

La buena noticia es que lo que haya sucedido en nuestra infancia y adolescencia no es determinista, sino que nosotros podemos decidir sobre nuestro presente y diseñar nuestro futuro.

 

La autoestima es una cuestión en la que se puede trabajar y, de hecho, tenemos la obligación de hacerlo porque, como hemos comentado anteriormente, nosotros somos responsables de nuestra propia felicidad. Por tanto, como adultos, nosotros somos los responsables de nuestra autoestima.

 

Por ello, os te voy a dar 5 tips para mejorar tu autoestima:

 

  1. Trabajar el autoconocimiento. Saber cuáles son tus fortalezas, tus cualidades y también tus aspectos a mejorar y tus vulnerabilidades es esencial para que el concepto que tienes de ti mismo no fluctúe en función de los comentarios u opiniones de los demás.
  2. Reconocer, legitimar y expresar tus emociones y necesidades. Ser consciente de cómo te sientes y de qué necesitas en cada momento, te permitirá tomar las decisiones adecuadas para sentirte bien contigo mismo.
  3. Cuidar tu diálogo interior. A menudo, nosotros somos nuestro peor enemigo, somos muy críticos con nosotros mismos y nos mandamos mensajes de desánimo e incluso derrotistas. Ser consciente de cómo te tratas y de qué te dices a ti mismo, te permitirá cambiar ese diálogo interior negativo por pensamientos más positivos que te permitan sentirte capaz y más seguro de ti mismo.
  4. Llevar una vida saludable. Cuidar tu alimentación, realizar ejercicio a diario, descansar las horas necesarias, dedicar tiempo a tus hobbies, fomentar las relaciones personales de calidad y practicar ejercicios de relajación y meditación, te ayudarán a mejorar tu salud tanto física como emocional, lo que te ayudará a sentirte mejor contigo mismo.
  5. Cuando te respetas, te consideras merecedor de ser tratado con dignidad y, por tanto, exigirás que las demás personas te trate con respeto. Por tanto, serás capaz de poner límites si sientes que una persona te está faltando al respeto o está abusando de tu confianza. De igual manera te alejarás de las personas tóxicas y te rodearás de personas que te aporten valor y que enriquezcan tu vida, ayudándote a crecer y mejorar como persona.

 

Si practicas estos tips a diario, verás cómo tu autoestima mejorará y ganarás en confianza y seguridad en ti mismo, lo que te permitirá alcanzar tus objetivos tanto personales como profesionales, porque ya no dependerás de la aprobación de los demás, ya no necesitarás complacerlos ni establecerás relaciones de dependencia, porque tú serás el líder de tu propia vida.

 

Recuerda que la autoestima es una decisión de comprometerse con uno mismo e implica un trabajo de crecimiento personal que debes realizar a diario.

 

Por tanto, la próxima vez que te pregunten si tienes una buena autoestima, antes de contestar, párate y pregúntate: ¿cómo me trato a mi mismo? ¿cuál es la calidad de mis pensamientos? ¿soy mi mejor o mi peor enemigo?

Autora: Begoña Serra – Coach Transaccional

Web: www.begonyaserra.com