mejorSi, lo intenté. Eso es lo que me gustaría que pusieran en mi epitafio.

Vine a este mundo como un regalo y desde entonces intenté todas las cosas de las que me sentía merecedora.

Intenté disfrutar de los momentos, tener los mejores compañeros de clase, estudiar, las mejores notas, ganarme la empatía de los profesores, el beneplácito de unos padres y la aprobación de unos hermanos.

Más tarde, intenté formar parte del grupo de adolescentes de mi barrio, caerle bien a los profesores, descubrir mis talentos y aceptar mis limitaciones.

Después intenté ser la mejor trabajadora, ganarme el respeto de mis superiores, traer las mejores ideas, encontrar el amor de mi vida y conocer a mis amigos del alma.

Con el tiempo, intenté ser la mejor madre, la mejor hija, la mejor tía, la mejor amiga o la mejor esposa.

Últimamente intento aprender de mis errores, nuevos programas de internet, tener un cuerpo sano, a perdonar y aceptar lo que no puedo entender.

Y siempre, siempre, intenté escuchar y que me escucharan, entender y me que entendieran, dar espacio y que me lo dieran. Intenté buscar mi oportunidad y dársela a otros.

Si, lo intenté.

Muchas veces he conseguido varios éxitos en mi vida, de los cuales me siento muy orgullosa y me han hecho ser mejor persona y seguir hacia delante con ilusión.

Otras veces, he ido sumando fracaso tras fracaso.
Tras invertir formación, esfuerzo e ilusión, he fracasado.
Sumar fracasos, te empequeñece y te hace invernar.
Tus fuerzas no son las mismas ya que lo intentas.

No solo fue un sueño, sino que luchaste con todas tus armas para conseguirlo. Pero hay una parte que no depende de ti y eso duele.

Si, duele.
Los triunfos nutren y los fracasos duelen.
A la mañana siguiente después de tantos sin sabores, rebeldía y flagelación, miras por la ventana y ves el cielo de nuevo brillar con el sol. En ese momento eres consciente de tu ser y te dices:

¡LO INTENTÉ!

Lo intenté con todas mis armas, con todas mis fuerzas y con todo mi corazón. Puse conocimiento en cada uno de mis proyectos, tiempo e ilusión. Pero no pudo ser y no encuentro ninguna explicación a día de hoy, solo sé que lo intenté y eso es lo que cuenta.

Lo intenté pese a las circunstancias, pese al NO del mundo, pese a las críticas o a las nulas fuerzas. Pese a todo LO INTENTÉ.

Me quedo con eso, lo intenté.

Intenté ser mi mejor versión, intenté superarme, intenté amarme, intenté innovar, intenté aportar algo al mundo.

Si, lo intenté, y a pesar de los resultados, lo importante es intentar las cosas y tener una vida llena de intentos, donde la NO acción no tenga cabida.

Intenta las cosas pese a los resultados, la acción marca la diferencia y tu conciencia siempre estará tranquila.

Autora: Sofía Lorenzo Olmedilla

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