Aprender a decir no, los beneficios en nuestra vida personal y laboral

si - no

Llevamos ya una buena temporada, en la que se ha puesto de moda, al menos así lo veo yo, la palabra ASERTIVIDAD. Y como se supone que “todo el mundo la entendía”, pues la verdad es que un día por otro nunca lo busqué, y por supuesto, mucho menos lo pregunté (ufff, ¿qué iban a pensar de mí?). Pues bien, ya me informé, leí en distintos lugares, para finalmente llegar a la conclusión, de que básicamente es decir de manera educada, firme y transparente lo que piensas, incluyendo el tan temido en muchas ocasiones, NO!. Que para muchos también, como me sigue sucediendo algunas veces a mí, resulta muy difícil decir. En mi descargo os contaré también que la palabra “asertividad” no está recogida en la RAE, así que bueno, me siento un poco menos culpable.

Si seguimos indagando un poco, y por ejemplo buscamos en google la palabra NO en la sección de imágenes, veréis que los mensajes subliminales, culturales, sociales, y por tanto integrados en la educación que muchos de nosotros hemos recibido. El NO, es algo que nos cuesta decir. Pero no es casual, no es algo que sólo nos pase a unos pocos, y tiene orígenes profundos y arraigados, y por tanto sus consecuencias sobre nuestras vidas también lo son. Esto es muy importante tanto en nuestra vida laboral, como en nuestra vida personal. La dificultad para poner LÍMITES, nos sucede en todos los ámbitos y contextos de nuestra vida.

Como decía Aristóteles, somos animales sociales por naturaleza, lo que significa que nos entregamos en cuerpo y alma a ser parte de nuestro grupo. Por eso buscamos agradar, nos gusta que las personas que nos importan, nos valoren positivamente (sea afectivamente, o sea por su influencia sobre nuestra vida laboral), y nos cuesta en muchos casos un horror decir la palabra mágica, NO, ya que pensamos que negándonos nos van a rechazar. Por suerte, poco a poco, esto va cambiando. Sin embargo, aún para muchas personas es un obstáculo en su vida, un lastre, que les impide crecer personalmente y liberarse de un montón de prejuicios innecesarios, y que están afectando muy negativamente en su bienestar, tanto personal como laboral. Una sensación de insatisfacción totalmente innecesaria.

Como en la mayoría de los obstáculos individuales, lo primero que es necesario es conocer lo que hay detrás de ellos. Pues bien, lo que hay detrás aquí, no es otra cosa que el MIEDO, un medio social aprendido, miedo al rechazo y falta de afirmación en nuestras propias ideas.
La buena noticia es que se puede aprender a decir que no, decirlo no significa ser desagradable o que nos vean como “malos”. Se puede conseguir sin herir, de una manera educada y amable, sin hacer daño al de enfrente. Veamos algunas herramientas:

1º Identifica y define cuáles son los límites que quieres marcar y a quien: ¿es a tus compañeros de trabajo?, ¿es a tu jefe?, ¿es a tus amigos?, ¿es a tu pareja?. Analiza y recuerda cómo consiguen tu aceptación, cómo se dirigen a ti (con preguntas agresivas, con chantaje emocional, adornándote la petición….) Esto te ayudará a elegir algunas de las siguientes tácticas a utilizar.

2º Da la respuesta de modo amable pero con las explicaciones justas, las largas justificaciones serán más fácilmente desmontables.

3º Incluye la técnica de la negociación, abriendo alguna ventana de oportunidad para futuras ocasiones. Por ejemplo: “mira, en este momento no puedo ayudarte ya que tengo trabajo pendiente, pero cuando esté más disponible ya te lo digo”.

4º Explica cómo le puede afectar a otra persona si accedieses a su petición, así estarás más protegid@ y tu razonamiento tendrá más fuerza. Por ejemplo: “no puedo quedarme a ayudarte porque he prometido a mi familia acompañarles a un evento importante para nosotros”.

5º Observa si alguien de tu alrededor ya sabe decir que no sin impacto negativo para él, y tómale como referencia en aquellas tácticas que utilice y te vayan a hacer sentir más cómod@.

Todo esto, como la mayoría de los cambios en nuestras conductas, no sucede de un día para otro, no existen las fórmulas mágicas. Así que empecemos poco a poco, por las ocasiones más fáciles. De este modo, el bienestar que nos vaya proporcionando, servirá de palanca para ir enfrentándonos a las de mayor dificultad. Veremos que el miedo va desapareciendo.

¿Qué sientes ahora ante el SÍ y ante el NO? ¿Ante el NO y ante el SÍ?
En definitiva, APRENDER A DECIR QUE NO ES BÁSICO PARA PODER DECIR QUE SÍ A LO QUE REALMENTE NOS IMPORTA. DEPENDE DE TI.

si - no

Autora: Cristina Onandía – Alenta Coaching

Web: http://alenta-coaching.es/aprender-decir-no-los-beneficios-nuestra-vida-personal-laboral/

2019-04-30T11:37:00+00:00

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