Tomemos conciencia

Apreciados lectores.

Hace poco tiempo he visto unas estadísticas que concluyen que una gran parte de los trabajadores en activo de este país, no está contento con el desempeño de su trabajo.

Como coach, pero también como ciudadano, éste dato, éste hecho, me preocupa, por una razón muy sencilla: vivimos en comunidad, es decir, aunque no queramos, el descontento, o la infelicidad de los demás, nos afectará a todos.

No piense el lector que estoy haciendo un supino ejercicio de egoísmo, ni mucho menos, todo lo contrario, pienso en el bien común, comenzando por una persona. O sea, hay que pensar en cambios sociales grandes, pero para ello hay que actuar en pequeño, a partir del individuo.

Como antiguo estudiante de psicología, aprendí algo verdaderamente importante, y es que la frustración no sólo es uno de los peores sentimientos humanos, sino que una situación de frustración prolongada, genera ansiedad continuada, y en la mayoría de los casos desemboca en agresividad o incluso violencia.

Un gran ejemplo de comunidad, de que todos nos afectamos a todos es la “carretera”. Cuando conducimos, lo hacemos bajo un estado de ánimo X, podemos estar tristes, alegres, eufóricos, o frustrados, porque no estamos contentos o satisfechos con nuestra vida o alguna parcela de la misma, por lo que se traduce en un comportamiento X en el coche, que puede poner y pone a los demás en una situación de riesgo innecesaria.

De todos es sabido, e imagino que muchos de mis lectores y lectoras lo han experimentado, que muchas personas se desfogan en el coche de sus frustraciones, bien sea extralimitándose con la velocidad, bien conduciendo de una manera agresiva e incluso temeraria.
Pues bien, ese fenómeno se debe en buena parte a que la persona que así conduce, no está satisfecha con su vida o algún aspecto de la misma.

El coaching puede ayudarnos a vencer las frustraciones, a estar más satisfechos con nosotros mismos y sobre todo, a cambiar de actitud ante la vida, a amarla, a respetarla, la propia y la de los demás.
Porque, atendiendo a la dinámica rectora de John F. Nash, cuanto más felices sean los demás, más tranquilos estaremos todos.

El coaching puede cambiar a una persona, esa persona puede dar ejemplo a los demás, e iniciarse un contagio positivo que podría cambiar el mundo.

2017-05-25T10:59:46+00:00

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