SIN BRAZOS

Pedro es un chico de 27 años. Es como todos los demás. Como los demás seres humanos, pero él no tiene brazos.

Hace tres años, tuvo un accidente de coche, y en el siniestro, los brazos, se le desgarraron a la altura de los hombros.

Los médicos le dijeron que ni con micro-cirugía reconstructiva podían salvar sus extremidades, y que lo mejor era amputar a la altura de las clavículas.

Imaginaos vuestra vida sin brazos, ¿qué se puede hacer?.

Pedro se quedó destrozado, claro. Pero decidió empeñarse en vivir, y en que la vida merecería la pena aun sin brazos. Y pensó: “aun tengo dos piernas, ésto no ha terminado”.

La actitud de Pedro marcó la diferencia entre “morir” en vida o vivir sin brazos. Su actitud le hizo feliz, quizás más feliz que muchos de los que disfrutamos de nuestras extremidades superiores.

La última vez que le vi, fue en el tren, tocaba un teclado de piano con los pies…….después, cuando terminaba la actuación, cogía con la boca un vaso grande de plástico, e iba agitándolo por todos los vagones.

Es curioso, siempre que le veía, tenía el vaso repleto de monedas y hasta billetes, pero no porque tocara muy bien el teclado, sino porque la gente veía en él un ejemplo de superación, y eso es lo que premiaban.

Hoy en día, ya ha abandonado su vida errante de vagón, y ofrece conferencias sobre cómo tomar una actitud vital ante los problemas, por graves que éstos sean.

Pedro es una de nuestras “historias con alma”, porque es un ejemplo para los demás.

“Los hombres no se hacen a partir de victorias fáciles, sino en base a grandes derrotas”

Sir Ernest Henry Shackleton

2017-05-30T17:51:36+00:00

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies