No utilices una lista de valores

Durante mi formación como coach, mi maestro me repetía una y otra vez lo importante que era trabajar los valores en los procesos.

De hecho, a mí me ayudaron.

Paralelamente a la certificación, realicé un proceso de coaching con él y entendí cómo los valores representan un antes y un después.

Ese aprendizaje fue tan impactante que elaboré un collage con las imágenes que me sugerían mis valores fundamentales. A día de hoy, todavía lo conservo…

Estaba decidido: ¡yo también trabajaría los valores!

Empecé a hacer mis primeras sesiones apoyándome en una lista de valores y en un puñado de preguntas poderosas que había aprendido.

Pero… Aquello no iba a ninguna parte .

Las sesiones eran cada vez más y más largas y no sacábamos nada en claro. No sólo yo me di cuenta, sino también mis clientes de por entonces.

El cambio llegó cuando descubrí el juego de El Valor de los Valores.

Porque ya lo decía Platón… Se puede descubrir más de una persona en una hora de juego que en un año de conversación.

A partir de entonces, todo cambió. Pasé de sesiones que pasaban sin pena ni gloria a sesiones en las que las personas descubrían algo importante de su vida.

La prueba definitiva llegó con la encuesta de cierre de los procesos: la sesión que todos recordaban era, por lo que me decían, la de valores.

¿Acaso el problema estaba en la lista?

Con el tiempo y la experiencia, echo la vista atrás y soy capaz de apuntar las razones por las que la lista de valores no me funcionaba.

A continuación, desgrano las razones por las que no te recomiendo usar una lista. Toma nota y no cometas tú el mismo error.

Vídeo insertado https://www.youtube.com/watch?v=9HlZT4kPKP8

Las listas aburren

¿Por qué hacerlo aburrido cuando puede ser divertido?

Cuando sacas una lista y le pides a la persona que haga una cruz en sus valores, te cargas de un plumazo todo lo que podía haber de diversión.

Piénsalo por un momento. Cuando piensas en divertirte, ¿qué te viene a la cabeza? Seguramente no sea una lista interminable…

Estamos hablando de valores, no de echar la quiniela.

Marginan la creatividad

El gran problema está en que las listas activan únicamente el hemisferio izquierdo de las personas, aquella parte más racional y analítica.

En cambio, cuando pones delante un juego de cartas con dibujos estimulas el hemisferio derecho, la creatividad.

En los últimos años, la comunidad científica ha apuntado que existen mecanismos inconscientes que toman lugar en la toma de decisiones.

Timothy D. Wilson es profesor de psicología de la Universidad de Virginia y autor del libro Strangers to Ourselves: Discovering the Adaptive Unconscious.

En sus investigaciones revela que el inconsciente adaptable es un proceso mental en segundo plano inaccesible a la conciencia en la toma de decisiones.

Son previsibles

Una lista es por definición un número limitado de opciones que facilita que la persona elija lo que cree que es mejor en lugar de lo que le gustaría que fuese.

Dicho de otra manera, las listas facilitan el autoengaño.

La previsibilidad perjudica a toda la profesión de la ayuda, incluyendo a los coaches. Un cliente con una idea predefinida tendrá más dificultades para avanzar.

Y tú, ¿cómo lo ves?

En tu trabajo por ayudar a otras personas habrás tenido la oportunidad de utilizar una lista de valores. ¿Cuál es tu opinión?

Mi propuesta es apoyarte en el Juego El Valor de los Valores. Puedes leer más sobre él en este artículo que hemos preparado.

2018-06-07T16:23:46+00:00

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