Excedente de información

Estimados lectores.

¿Se han dado cuenta de la cantidad de información que manejamos al cabo de un día?, ¿y una semana?, ¿y un mes?.
Desde luego, las generaciones anteriores, nuestros padres sin ir más lejos, ni se asomaban a las cifras que gestionamos en la actualidad.

Y nuestros hijos administrarán ¡diez veces más!.

Pero yo me pregunto, ¿de cuánta de esa información podríamos prescindir?, y, ¿estamos ejercitando más la memoria?, ¿menos?…

La clave wifi, la cuenta del banco, cientos de números de teléfono, decenas de claves de seguridad para nuestra vida social en Internet, números de registro, etc…

Y eso es información útil al fin y al cabo, pero nuestros sentidos recogen al cabo del día muchísimos datos que no son de utilidad para nuestro día a día, y por eso tenemos sueños cada vez más espesos, más raros, más complejos, porque soñar es descargar al cerebro de todo eso que no nos sirve.

Pero de manera insana, no practicamos nuestra memoria, ya que, cada vez más, dependemos de artículos electrónicos para llevar el régimen de toda esa información.

Así, sin darnos cuenta, y bombardeados por los medios audiovisuales, sufrimos lo que yo llamo infoxicación, que puede acarrear fuertes dolores de cabeza y dificultad para concentrarse o focalizar nuestra energía en una tarea, además de provocar altos niveles de estrés.

Está claro que vivimos en la era de la información, pero hay que saber gobernar todos esos datos para poder decir que los poseemos si no queremos terminar siendo poseídos por los datos.

2017-05-25T11:05:30+00:00

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