¿ES CONVENIENTE ELIMINAR EL ESTRÉS?

Según datos de la OMS, el estrés es la 2ª causa de baja laboral en Europa y una epidemia a nivel mundial. Y yo me pregunto ¿es eso cierto? ¿es el estrés la causa de tanta enfermedad o es nuestro desconocimiento sobre cómo gestionarlo lo que nos provoca dicho malestar físico, psíquico y emocional?

Para poder contestar a esta pregunta, comenzaremos contextualizando teóricamente qué es el estrés y para qué sirve.

Etimológicamente, el estrés procede de la palabra inglesa “stress”(que significa “tensión”) y, a su vez, del latín “strictus”. Esta tensión (estrés) es generada de manera automática por todo ser vivo con el fin de facilitarle la adaptación al medio, al entorno.

Veamos cómo funciona (aunque es compatible en los demás animales, voy a centrarlo en el ser humano para facilitar la comprensión de los ejemplos).

Cuando una persona percibe un “peligro” ya sea real o simbólico, su sistema de supervivencia se activa de manera automática. Este sistema lo hemos heredado de nuestra fase evolutiva reptiliana (teoría darwiniana de la evolución) y es lo que llamamos “instinto de supervivencia”. Nuestro cuerpo está preparado para “reaccionar” automáticamente en determinadas situaciones si considera que nuestra vida o integridad están en peligro. Si traducimos esto en términos actuales, una situación de peligro podría ser la incertidumbre laboral, el límite de plazos y vencimientos, una situación conflictiva con alguien que nos importa, no llegar a fin de mes, no tener tiempo para todo, sobrecarga continua de responsabilidades y tareas…. Estas situaciones las consideramos como amenazantes para nuestro bienestar, equilibrio y, en muchos casos, para nuestra propia existencia.

¿Cómo respondemos (reaccionamos) según este sistema de supervivencia ante los “peligros” y “amenazas”? Entre los teóricos y estudiosos de la conducta humana, podemos encontrar un acuerdo en las siguientes 3 reacciones: Lucha, huida y parálisis.

Nuestro cuerpo experimenta una serie de cambios bioquímicos que nos permiten aumentar el nivel de energía, velocidad, fuerza e intensidad necesarios para luchar o para huir. Los niveles de adrenalina, noradrenalina y cortisol (entre otras) se disparan permitiendo estas capacidades extraordinarias con el único objetivo de resolver la situación amenazante o estresora.

En los casos donde la parálisis es la respuesta adaptativa, los cambios en el organismo son diferentes puesto que su estrategia es la de “hacerse el muerto”. En esos casos podemos encontrar bajadas de tensión, lipotimias, disfuncionalidad en los sistemas cardiorespiratorios….

Pongamos el foco de atención en el “para qué” del estrés: “adaptación al entorno”. Si es un mecanismo adaptativo ¿por qué es dañino? ¿por qué es la 2ª causa de baja laboral en Europa?

El estrés se vuelve dañino en dos circunstancias:

  • Cuando la situación “estresora” se prolonga en el tiempo (factores externos)
  • Cuando la capacidad de resiliencia es baja y el organismo tarda en recuperar su equilibrio (factores internos)

Tipos de estrés: Eustrés y distrés.

  • El primero tiene que ver con el nivel de tensión adecuada para resolver la situación de manera efectiva. Percibe las amenazas como retos, estimula el pensamiento creativo, experimenta un subidón de adrenalina adictivo que permite conseguir mejores resultados. Impulsa la creación de proyectos y mantiene la motivación.
  • El segundo es el estrés crónico que conocemos como enfermedad y que bloquea nuestros sentidos y capacidades. Nos paraliza, provoca el abandono de proyectos y tareas.

A la pregunta ¿ES CONVENIENTE ELIMINAR EL ESTRÉS? Respondo que NO. Lo que sí es conveniente es aprender a regularlo para resolver la situación adversa y adaptarte a ella lo más rápida y saludablemente posible.

  • ¿Cómo aplicamos el Enfoque Integrativo a la gestión del estrés?
  • Factores Externos: Tomar consciencia de la situación que genera nuestro estrés y diseñar estrategias de resolución. Para ello has de tener en cuenta estas preguntas ¿está bajo tu control la resolución? ¿qué depende de ti? ¿qué recursos tienes para resolverlo?
    • Un proceso de coaching en esta fase es muy efectivo. Permite tomar acción y aprovechar la energía extra recibida para resolverlo de forma rápida y eficaz.
  • Factores Internos: aumentar nuestra capacidad resiliente. Trabajar el equilibrio y la homeostasis para disminuir el nivel de tensión corporal y liberar, por tanto, nuestros sentidos y capacidades bloqueadas por el estrés.
    • El entrenamiento de la atención y la práctica de técnicas que favorezcan la relajación en esta fase son fundamentales para la recuperación del equilibrio corporal, la salud y la energía.

Riesgos.

Si nos centramos demasiado en los aspectos externos sin llevar nuestro organismo al equilibrio, el escenario probable es la enfermedad, el malestar crónico y la no resolución del problema.

Si nos centramos demasiado en los aspectos internos sin llegar a resolver la situación estresora, estaremos más equilibrados pero con esa “espada de Damocles” continuamente encima. No nos estamos adaptando al entorno, lo estamos evitando.

Punto de equilibrio efectivo: Trabajar sobre los factores internos lo necesario para recuperar la salud y el equilibrio recuperando así la capacidad y energía necesarias para actuar sobre la situación estresora.

Fuente: Estudio sobre el “Estrés en los profesionales del Trabajo Social” por Leticia Díez Fraile Coach y Docente AICP

2017-05-25T09:53:05+00:00

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