¿Con qué cristal miras el mundo?

Estimados lectores.

¿Se han preguntado alguna vez si el mundo es como es como quieren ustedes verlo?.

Bueno, no quiero redactar aquí un tratado sobre fenomenología, ni mucho menos, y tampoco quiero frivolizar con ello al más puro estilo de Matrix.

Pero desde los presupuestos del coaching más moderno, es cierto que la actitud juega un papel fundamental en cómo vemos el mundo que nos rodea.

Porque la actitud es la disposición del ánimo, y es evidente que el ánimo es una entidad subjetiva, por lo que, dependiendo de nuestro estado de ánimo, veremos los acontecimientos que nos conciernen de una u otra manera.

Pero la diferencia crucial entre actitud y estado de ánimo, es que éste último es circunstancial y temporal, pero la actitud puede ser acircunstancial y atemporal, es decir, podemos, con entrenamiento, adoptar una actitud positiva que nos sirva para cualquier circunstancia y en cualquier momento.

Ejemplo:

Para una persona A, separarse de un gran amor por la razón que fuere, es una tragedia que no va a poder superar, y que seguramente termine “jurando votos”. Ésta persona A tiene una actitud pesimista frente a un hecho concreto, pero puede ser debido a su estado de ánimo.
Si pasados dos años, o incluso unos meses, sigue con la misma idea, tiene un problema de mayor calado, porque es un problema de actitud.
Para una persona B, el mismo hecho, se convierte en un aprendizaje, en una nueva oportunidad.

Ciertamente, después de cada acontecimiento doloroso, deberemos guardar el luto correspondiente, una etapa de introspección que nos permita precisamente recabar información sobre ese presunto error, como aprender de él y no volver a cometerlo, lo que hará que crezcamos como persona y nos hará más inteligentes emocionalmente. Pero aunque guardemos dicho luto, desde el principio es crucial adoptar una actitud positiva, motivadora, didáctica y superadora.

Y fijaos que he hablado todo el tiempo en términos de adopción. Porque las actitudes se pueden adoptar y finalmente que se conviertan en una parte más de nosotros.

Pero para conseguirlo, es necesario trabajar, practicar duro en el cambio, y para gestionar el cambio de la mejor manera posible, sin que se nos vaya de las manos y resulte en algo peor, necesitaremos la ayuda de un coach profesional, que nos irá dando pautas para administrar los pormenores del cambio, porque un cambio siempre es complicado y hasta dramático, pero si se realiza con ayuda profesional y con perseverancia y paciencia, el resultado siempre es a mejor.

Recordad, cada uno ve el mundo y las circunstancias que le rodean como él o ella mismo/a quieren verlo, el ser humano es subjetivo por naturaleza.

Así que, antes de intentar cambiar el mundo, que falta le hace, cambiemos nosotros antes.

2017-05-25T11:03:45+00:00

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