COACHING Y PLANES DE ACCIÓN CONSCIENTES

Sin acción no hay Coaching.

 

Una afirmación que todos los que nos dedicamos a esta profesión sabemos con total seguridad, en este post hemos querido dar un paso más y crear un nuevo concepto para estos planes de acción que hacemos en nuestras sesiones de Coaching e ir a la base de toda acción, la consciencia y con este término hemos acuñado el Plan de acción consciente.

 

Con el término consciente quiero hacer referencia a que será un plan realizado desde la introspección que ya hemos realizado, antes en la fase de exploración de la realidad, elaborado teniendo en cuenta todo nuestro ser y todo nuestro entorno, desenchufando el piloto automático y adquiriendo el papel protagonista.

En Coaching antes de pasar a elaborar un plan de acción hacemos un recorrido por algunos aspectos esenciales como son la definición de los objetivos smarter, una toma de contacto con nuestros recursos, fortalezas y amenazas, analizamos nuestras creencias limitantes, etc. En definitiva, analizamos antes que está pasando en nuestra mente y nuestro entorno para adaptar las acciones a ello.

Y me dirás que resulta lógico realizarlo así ¿verdad? Es curioso como habitualmente trazamos las acciones a realizar sin seguir ninguna metodología, sin establecer pasos ni tener en cuenta el entorno ni me situación, cuando realizamos las cosas así si conseguimos el resultado será más bien por un golpe de suerte que por el trabajo bien realizado. Y en Coaching no vamos a hablar del destino, la suerte ni nada que se le parezca, sino de asumir nuestra propia responsabilidad.

 

Vamos a definir el término consciencia a través de un sencillo ejemplo, puedes hacer una visualización para comprenderlo de una manera más profunda.

 

Imagínate observando un hermoso paisaje, ves las altas copas de los árboles y las fuertes raíces que los sostienen, oyes el alegre canto de los ciento pájaros multicolores que pululan a tu alrededor y el sonido del aire que los envuelve, puedes oler la fragancia de las rosas que tienes a tu lado y sentir la brisa del mediterráneo que recorre tu cuerpo, simplemente estás ahí, observando, escuchando y sintiendo, sin juzgar lo que ves, oyes y sientes, disfrutando, captando y aprendiendo de ese instante mágico.

Esto es precisamente tomar conciencia del momento presente y esto es lo que hacemos cuando realizamos una introspección interna y aumentamos nuestro autoconocimiento, nos observamos, nos sentimos y escuchamos sin juicios, con el único objetivo de descubrirnos y comprendernos un poquito más. Si definimos la toma de conciencia en términos más teóricos podríamos decir que se trata de la capacidad de darse cuenta, comprender y conocer a través de la reflexión, observación e interpretación del mundo a través de nuestros sentidos, razonar el por qué y para qué de las cosas que nos suceden y, en ocasiones más puntuales dada la complejidad del proceso, hacer consciente lo inconsciente.

Además de la toma de conciencia, si queremos crear y, más importante, cumplir con un plan de acción potente nos resultarán necesarios cuatro aspectos más: la autoconfianza, la autoestima, automotivación y autoresponsabilidad o el hacerse cargo de los propios acontecimientos y resultados. De estas otras capacidades hablaremos la semana que viene.

2017-05-24T17:30:10+00:00

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