Pilar Aguilar García (Ponente 2015)

Pilar Aguilar García Foto

Pilar Aguilar García

 

Pilar Aguilar García nace en Mérida ( Badajoz), de padre extremeño y madre canaria pasa su infancia en el Hogar Santa Eulalia, institución religiosa de carácter benéfico para después cursar estudios secundarios en la Residencia de estudiantes “ Nuñez de Balboa” (Badajoz). Diplomada en Trabajo Social `por la Universidad de Sevilla, su relación con la escritura se produce de forma tardía y con un marcado contenido terapéutico.

Su primera obra literaria ( Donde nadie me abandone. 2.011) nace del deseo de superación de un proceso terapéutico de gran complejidad . Narra las vivencias de una niña en una institución de acogida del antiguo régimen y en ella se recrean experiencias y emociones que corresponden con la vida real de la autora. La experiencia de la autora en equipos de protección y reforma de menores en el ámbito institucional otorgan a esta obra una dimensión reflexiva y técnica, siendo catalogada como ensayo.

La obra que aquí presenta (Valentina en cada estación. 2.014) corresponde a una segunda etapa de este proceso, con contenidos y características que van mas ligados a un proceso de mayor madurez y construcción personal.

En ella se narra un nuevo tiempo de madurez de una mujer que se ve expuesta a realizar un viaje con motivo de un proyecto profesional relacionado con los flujos migratorios en su lugar de origen. Paralelamente, en este lugar recorrerá un viaje al lugar donde convivirá con experiencias personales de extraordinaria complejidad. Esta convivencia la afrontará en compañía de sus propios fantasmas y le llevará a comprender una nueva realidad con nuevos argumentos que surgen de un paradigma vital distinto al que conocía.

Un viaje a ella misma con el que morirá lentamente para volver a nacer desde el perdón y el amor.

 

Libro Pilar Aguilar García: “Valentina en cada estación”

La estación invernal se presenta como el comienzo de un viaje desde el que la protagonista inicia un recorrido que la llevará a conocer el resto de estaciones. El frío invierno será el   resultado de un otoño de hojas caídas, una estación que llegará   en el momento preciso, tras comprender el silencio que nos dejan el resto de estaciones.

Así se presentaban las estaciones vitales de Valentina, otoñal en el atardecer, fría e invernal en la noche y primaveral en el lúcido amanecer.

Aquel otoño de hojas caídas reavivó la llama de la desdicha y atrapó a nuestra protagonista en un lugar frío e inhóspito, un lugar que bien podría ser aquel pueblo de escasos lugareños , donde por mucho tiempo se sintió atrapada por caprichos del destino

Desde ese frío invierno, Valentina quiso retratar todos aquellos rincones permitido y no permitidos del alma, aquellos que solo se ven curiosamente en la oscuridad, los que se desvelan en tiempos fríos; en la exclavitud de la necesidad, en el limbo de la soledad y en el vacío de la tristeza. De todo lo conocido y habitado en este invernal estación daría cuenta en el momento preciso en reflexiones maduras y conscientes, una vez transcurrido el tiempo y caída la noche, en la calma del sueño y del descanso.

Aquel lugar estaría siempre en ella, un lugar que podía ser el apropiado para esa parada obligada que en algún momento es necesario experimentar, un lugar de paso, aquel que recorremos en penumbras y en compañía de todo lo que el resto de estaciones nos han ido dejando, un lugar al fín al que debemos ir para soportar el resto del camino.

 

 

2016-11-21T12:17:07+00:00

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
English version »

¿Quieres que te avisemos de nuestras promociones y de todas las novedades del evento?

Déjanos tus datos y ¡no te pierdas nada!
Nombre
Email