supermanCada vez que veo a mi hijo calzarse su traje de Superman soy más consciente del poder que emana un ser humano cuando cree firmemente en algo. Y más aún, cuando cree en sí mismo.

Él es capaz de volar sin alas; hace que sus “ojos de rayo láser” den su merecido a una pandilla de peluches malhechores y su fuerza es tan extraordinaria que puede mover (algunos centímetros) el sofá de casa…
A sus maravillosos cinco años todo le parece realizable, no hay imposibles, merece la pena intentar casi cualquier cosa, aunque a veces se caiga y gane su correspondiente chichón.
Aprende rápido el “por aquí no… lo haré de otra forma”. Y adelante, hasta que su idea se transforma en un logro compartido.
¿Se han preguntado alguna vez qué nos sucede con el paso de los años?…
En mi opinión, creo que poco a poco y sin saberlo, vamos guardando en los bolsillos pedazos de kriptonita que encontramos a lo largo de nuestro camino. La inconsciencia emocional, las creencias limitantes, los sentimientos negativos, las conductas inefectivas…
Al igual que al famoso superhéroe, estos pequeños fragmentos consiguen debilitarnos anulando esos grandes poderes: soñar, creer, crear, sentir y actuar.
¿Y cuál es el resultado?…
Dejamos de soñar sintiéndonos incapaces de creer en nuestro horizonte y de crear con acciones aquello que queremos y nos hace sentir plenos…
Hasta que un día, sin darnos cuenta, hemos reunido la cantidad suficiente para detenernos por completo. Entonces, reanudar la marcha se nos hace tan complicado…
Afortunadamente, podemos cambiar la situación si utilizamos Bp. Sí, ya sé que la fórmula del plomo, aquel que contrarresta los efectos kriptoníticos es Pb, y que este otro nombre químico puede sonarles a marca de compañía petrolífera pero su significado aquí es otro, es mi acrónimo personal de Buenas Preguntas.
No preguntas cualquiera, sino aquellas que nos resuenan muy dentro, aquellas cuya respuesta hace que nuestra “S” brille en el pecho y encienda de nuevo la pasión infantil por construir lo impensable movilizando todos nuestros mejores recursos personales.
¿Se le ocurren ya algunas?…
Pues adelante, los héroes reales son los que se atreven a despertar sus sentidos, cuestionar lo incuestionable y hacer lo increíble para superarse cada día.