1. Lo primero que haríamos en una sesión de coaching, es analizar mi vida, y mi “estado presente”, y ver si es muy diferente a mi “estado ideal”, si esto es así, entonces es el momento de cambiar!!!.

 

¿Por dónde empiezo?

 Gestion del Cambio

¿Cuáles son mis creencias, mis valores, mis pensamientos y mis conductas? Debo tomar conciencia de ellas.

 

¿Cómo lo hago?

 

De una manera proactiva!! Con voluntad, asumiendo mi responsabilidad, comprometiéndome, aprendiendo, tomando conciencia de ¿qué quiero?

 

Bloqueos

 

Tomando conciencia de que la indecisión (no saber qué quiero realmente), la comodidad, (como me cuesta un esfuerzo, por eso no lo hago), el apego,  el miedo (al fracaso, al rechazo, al ridículo…) aparecerán, pero yo seré más fuerte!!.

 

Observaré

 

Cual es mi actitud y la cambiaré de una manera positiva, diciéndome cosas como: “Quiero”…”prefiero”…”elijo”…”voy a hacerlo”…”aprenderé”…

 

Observaré mi aptitud y me formaré en todo lo que necesite o me falte.

 

2. Desaprenderé (me vaciaré de mis creencias limitantes, de mis pensamientos erróneos y hábitos que no me convienen) y volveré a aprender

(Formándome, experimentando y modelando)

 

3. Viviré mi proceso de duelo:

 

Pasando por cada una de sus fases, inmovilidad, negación, cólera, negociación, angustia, tristeza, depresión y asimilación.

 

4. Crearé nuevos hábitos más ecológicos con mi estado ideal, uno de esos hábitos nuevos que podemos instalar, a través de un proceso de coaching, son las afirmaciones: es fundamental prestar atención a lo que dices, a tu lenguaje exterior y a tu lenguaje interior, para tomar conciencia de lo que atraemos, no atraemos lo que queremos, atraemos lo que somos… lo que en el fondo…creemos que merecemos. Si algo no nos gusta en el exterior, es como por la mañana cuando nos miramos en el espejo, si no me gusta los pelos que tengo, me peino a mi, no a la imagen en el espejo, pues esto es lo mismo, sino me gusta la imagen de mi vida, no tengo que echar la culpa a la vida, sino responsabilizarme de que estoy” mal peinada” y mirarme a mi, a mis pensamientos, a mis sentimientos, a mis conductas…

Una solución es crear y practicar…” Afirmaciones” si cambio mi lenguaje interior, cambio mi manera de pensar, si cambio mi manera de pensar, cambian mis sentimientos y mis conductas.

¿Qué es una afirmación?

Yo no debo decir a un niño que no coja el tenedor “así”, le debo decir, no lo cojas “así”…cógelo “de tal manera”, esa es la clave, no sirve que le diga a mi cerebro que no piense algo negativo, debo instalar el pensamiento positivo que quiero que tenga, y que quiero que dé frutos.

Las afirmaciones son como las semillas de lo que queremos producir y  tenemos que decirlas de manera frecuente, aunque al principio no creamos lo que decimos, pero nosotros no le decimos al rosal “si me das rosas, te riego”, no, no funciona así, yo riego y me crecen rosas, pues yo practico afirmaciones positivas y mi cerebro cambia mi manera de pensar y de ver la vida y atraes cosas buenas a tu vida.

 

 

¿Cómo podemos crear nuestras propias afirmaciones?

Atrévete a volar!!

Las debes formular en positivo,  tienes que pedir qué quieres, es como si vas a hacer la compra al supermercado y llevas la lista de lo que no quieres comprar, no, eso no lo hacemos así, pues esto tampoco, no puedo decir “no quiero estar gorda”, eso es lo que no quieres, la afirmación sería “Yo estoy delgada”.

Siempre en presente, “Yo soy feliz”, “Yo estoy sana”…

Tú tienes que creer que está a tu alcance, Si tú repites una afirmación pero al mismo tiempo estás pensando que no lo puedes lograr, entonces no funciona. Tienes que creer!!!. Es bueno empezar con pequeñas metas y practicar las afirmaciones con ellas, así cuando las alcances, tu confianza en las afirmaciones cambiará y cada vez podrás afrontar retos más grandes. “Yo estoy llena de energía”