¿QUÉ ES LO QUE TOMAS PARA SER FELIZ? DECISIONES

Cada minuto que pasa en nuestra vida está condicionado por las pequeñas o grandes decisiones que vamos tomando diariamente, y así, vamos creando realidades en nuestro presente y dando forma a lo que será nuestro futuro.

Muchas de las decisiones creemos que las tomamos sólo de manera consciente, pero casi un 85% surgen de nuestro subconsciente, de manera emocional e intuitiva.

Por este motivo, y sin darnos cuenta, estamos tomando decisiones constantemente no sólo por lo que pensamos sino también por lo que sentimos.

Nuestras emociones hablan y nos cuentan muchas cosas, pero la mayoría de las veces no las hacemos caso, volviendo la cabeza para otro lado. Tienen un poder espectacular y nos dan una información muy rica para conocernos mejor. Ellas son las encargadas de gran parte de nuestras conductas, así que imagina el peso que tienen en nosotros. Son tan poderosas que cuando estamos decidiendo, son las primeras que nos mandan una respuesta inmediata, rápida y efectiva para optar por una respuesta o por otra.

Si tenemos en cuenta la información que nos ofrece nuestra parte emocional, podremos enriquecer la valoración que hagamos a la hora de tomar una decisión de manera consciente.

Nuestra mente está constantemente mandándonos notitas en forma de pensamientos, unos 60.000 diarios para ser exactos, y la mayoría y por desgracia, no son precisamente “de amor”. Son negativos, repetitivos, o muchas veces vinculados al pasado.

El pensamiento puro y el que nos ayuda de verdad, es el que sale de nuestra propia esencia. El resto son opiniones, interpretaciones o simples recuerdos del pasado. Y nuestra mente, con tal de protegernos del supuesto peligro de alguna situación, es capaz de cualquier cosa. Decidir también supone una pérdida. De ahí que surja el miedo, la duda, los bloqueos, las inseguridades, la falta de determinación, etc. Pero al miedo también trae mucha información valiosa que nos puede ayudar a analizar los motivos y los porqués de nuestras indecisiones.

Para ayudarte a tomar la decisión más adecuada, te propongo que te hagas estas preguntas:

  • ¿Cuál de las opciones que tienes sientes de verdad que es un “Sí”?
  • Si hay varias, ¿Qué 2 opciones son con las que más resuenas y tienen una relevancia importante para ti?
  • ¿Qué te frena para tomar una decisión u otra?
  • ¿Qué te motiva más y qué menos en cada una de las opciones?
  • ¿Qué ventajas o desventajas te van a aportar cada una de las decisiones?
  • ¿Qué vas a conseguir si dependes de cada elección?
  • ¿Cómo te sientes ahora tomando una decisión? ¿Y con la otra?
  • ¿Cómo te sentirás de aquí a unos meses? ¿Y dentro de unos años?

Y adelante. Pasa la acción. Esa es la mayor decisión que tendrás que tomar si quieres ir creando tu propio destino y que no lo creen por ti. Te podrás equivocar, pero será la manera de aprender y de ir conociéndote cada vez más.

Ante cada decisión que tomes en tu vida, hazlo siempre asumiendo tu responsabilidad, desde tu sabiduría personal y amor a ti mismo.

Atreverse a decidir es el motor que te empuja hacia tu propia hacia tu felicidad.

 

Autora: Beatriz Sanz

2017-10-06T08:51:53+00:00

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